Ay, todo que empieza, termina. Y nuestro chiquillo no se iba quedar con
nosotros para siempre, no? Tras la primera noche la abuela postiza nos preguntaba... "pero éste -aún no tenía nombre-, cuántos días se va a quedar?" Hoy, a la hora de despedirlo, casi se ha emocionado y le ha dicho: "Leny, cena bien, y ten cuidado con quién andas, y escríbenos, y..." Toda una abuela! El chiquillo la ha mirado embelesado y, sin entenderla, le ha dicho a todo que sí. Es de majo...
Hoy hemos ido, lo primero, al cole con Leny. Ana y
Carmen tenían que presumir de tato mayor, verdad? Las maestras, por supuesto, encantadas de tener un nuevo invitado en el aula. Estos canadienses... Después, bus 160 y a Port Moody para darnos un baño de arte y naturaleza. Hemos recorrido no-sé-cuántas galerías y talleres y hemos visto de todo: cuadros, vidrieras, joyas, minerales...
Tras el atracón de arte, nos hemos dedicado a placeres más mundanos: unos fish and chips (pescaíto y patatas fritas) mirando a
Burrard Inlet. Hemos terminado con un paseíto relajado por la orillita del golfo hasta el Recreation Center. Hemos visitado las instalaciones (qué pena que no hubiera nadie jugando a curling, con lo que nos gustan las escobas frenéticas!), breve visita a la biblio (tenemos querencia) y un té en Newport Village. Un día comple
tito.
Después del relajo general, bus de vuelta a casa porque el chiquillo se nos iba a Seattle. Besos, abrazos, promesas... Ay, qué dolor, qué dolor, qué pena!
nosotros para siempre, no? Tras la primera noche la abuela postiza nos preguntaba... "pero éste -aún no tenía nombre-, cuántos días se va a quedar?" Hoy, a la hora de despedirlo, casi se ha emocionado y le ha dicho: "Leny, cena bien, y ten cuidado con quién andas, y escríbenos, y..." Toda una abuela! El chiquillo la ha mirado embelesado y, sin entenderla, le ha dicho a todo que sí. Es de majo...Hoy hemos ido, lo primero, al cole con Leny. Ana y
Carmen tenían que presumir de tato mayor, verdad? Las maestras, por supuesto, encantadas de tener un nuevo invitado en el aula. Estos canadienses... Después, bus 160 y a Port Moody para darnos un baño de arte y naturaleza. Hemos recorrido no-sé-cuántas galerías y talleres y hemos visto de todo: cuadros, vidrieras, joyas, minerales...Tras el atracón de arte, nos hemos dedicado a placeres más mundanos: unos fish and chips (pescaíto y patatas fritas) mirando a
Burrard Inlet. Hemos terminado con un paseíto relajado por la orillita del golfo hasta el Recreation Center. Hemos visitado las instalaciones (qué pena que no hubiera nadie jugando a curling, con lo que nos gustan las escobas frenéticas!), breve visita a la biblio (tenemos querencia) y un té en Newport Village. Un día comple
tito.Después del relajo general, bus de vuelta a casa porque el chiquillo se nos iba a Seattle. Besos, abrazos, promesas... Ay, qué dolor, qué dolor, qué pena!















